martes, 26 de junio de 2012



 Rol del Decente Especialista 


Desde la perspectiva de la educación como hecho social inacabado, el docente especialista desempeña un rol esencial que es el de investigador, lo cual implica: Ser un docente Observador, Reflexivo, Integrador, Actualizado e Innovador, Solidario y Respetuoso. Atento a las posibilidades que brindan los diferentes ámbitos de aprendizaje, con capacidad y habilidad para integrar los diversos insumos que le proveen la observación y el análisis, con el conocimiento que posee de sus alumnos y del acto educativo en general, así como de la realidad específica en la que se desenvuelve, que comprende que tanto el acto como la realidad educativa son procesos inacabados y por ende que el conocimiento que él posee de este contexto, debe estar en permanente revisión con el objeto de configurar alternativas de revisión, acción y participación creativas y novedosas en consonancia con los tiempos que corren.
Con disposición a colaborar con el resto de los actores participantes en el acto educativo; con los cuales aprende además de compartir sus intereses, experiencias y expectativas.
Se observa que en la actualidad las funciones del docente han trascendido con mayor fuerza los límites del ámbito pedagógico, se les plantea la necesidad de desenvolverse con eficiencia en contextos como el psicológico, el afectivo, el social, y en una variedad de campos relacionados con el desarrollo y desempeño del alumno; ello exige del maestro, además de formación inicial en el campo de la especialidad –educación básica, especial, ciencias naturales, sociales entre otras- un conocimiento lo más actualizado posible y formación continua, para lograr mantenerse al día con las exigencias que le plantean las transformaciones de los estos tiempos que corren. 
El rol del docente especialista en los equipos interdisciplinarios es y será siempre fundamentalmente docente y su objetivo principal, corresponde a la atención educativa integral especializada de acuerdo con la necesidad educativa presente, puede actuar como agente coordinador de los esfuerzos de los profesionales que hayan contribuido en la atención del sujeto y ofrece orientación a los docentes regulares y a la familia.


Otros rasgos fundamentales que debe poseer el docente tienen que ver entre otros con los siguientes:
Vocación: en tanto pasión o inclinación del espíritu hacía determinado quehacer o actividad uno hace lo que es y es lo que hace.
Laboriosidad: autentica dedicación a la profesión, a sus demandas y desafíos.
Coherencia: entre el decir y el hacer, recordando que uno es más lo que hace que lo que dice.
Compromiso: con lo que se hace y cómo se hace pero fundamentalmente con el alumno en sí mismo Sin compromiso la docencia como actividad se desdibuja y se equipara a cualquier otra actividad, es más, sin compromiso la docencia es impracticable.

El amor pedagógico: tiene que ver con el amor hacia la educación, hacia el acto de enseñar y el amor por nuestros alumnos.
Responsabilidad: poder responder por lo que hacemos y por lo que no hacemos. Es hacerse cargo de lo que se hace y cómo se hace, de lo que se dice y también de lo que se omite.
Sentido común: tiene que ver con nuestra capacidad de discernimiento más que con los conocimientos teóricos. Se relaciona con la prudencia, la intuición, la captación del sentido y con la lectura del contexto.
Actitud crítica permanente: su ejercicio facilitará nuestro crecimiento profesional en la medida que desde la autocrítica podamos darnos cuenta de nuestros errores y re-elaborarlos, para luego tratar de hacer una puesta diferente.


Rol del Docente Especialista



El Rol del Docente en Educación Especial

         El rol o papel del docente especialista, ha ido variando conjuntamente ha ido evolucionando la Educación Especial, así en un primer momento, el perfil de este profesional atiende a una orientación asistencial, luego pasa por un enfoque terapéutico, rehabilitador y de manera paulatina se incorpora a un enfoque pedagógico. La Educación Especial, constituye una modalidad del sistema educativo venezolano. Desde la perspectiva pedagógica el objetivo de esta modalidad es la atención integral, sistemática, continua y permanente de los individuos con necesidades educativas especiales; propiciando dentro de un clima estimulante su formación para desempeñarse como ciudadanos responsables, solidarios y aptos para vivir en democracia, como es evidente responde la educación especial a la finalidad de la educación general y a su concepto de formación integral.
En Venezuela, la formación del docente especialista por iniciativa del sector privado y con apoyo del sector oficial, tiene como punto de partida la década de los 50. En un principio se trata de cursos de un año de duración y otorga el título de maestros especialistas, ya en los años 60 se contrata personal extranjero especializado que apoya la creación de servicios, así como la planificación y desarrollo del recurso docente. A mediados de los 70, se articulan las acciones para la formación del recurso docente especializado, para garantizar la atención educativa a los educandos con necesidades especiales y se capacita a los maestros normalistas en el manejo de técnicas para abordar la atención de los educandos de la modalidad dentro de un enfoque asistencial rehabilitatorio, ya hacia el final de esta década, surgen los programas de formación a nivel de Educación Superior.
Con la reorientación pedagógica de la educación especial, conforme a la Conceptualización y política de la Dirección de Educación Especial para el año 1997, los roles del perfil deben centrarse en los grandes procesos implícitos en la educación como proceso integral de formación y las funciones relacionadas con los procesos pedagógicos respectivos. Es determinante el rol que se le asigna al docente de educación especial en el hecho educativo, y cada vez más esta participación se complica y amplía.
Evidencia de ello es la responsabilidad que se le otorga a estos profesionales al tener que desempeñarse en distintos ámbitos. La acción del docente especialista se ubica en el ámbito del aula regular, en un trabajo coordinado y cooperativo con el docente del aula, donde fundamentalmente propicia la acción pedagógica integral e integradora. En el ámbito del aula especial coordina y programa la atención educativa integral de los niños con necesidades educativas especiales que no logran beneficiarse por completo de las estrategias planteadas dentro del aula regular. En el ámbito comunitario promueve la participación activa de los distintos actores involucrados en el hecho educativo de manera directa o no. De acuerdo a lo establecido en la conceptualización y política de educación especial se exige que el docente se desempeñe como:
· Administrador- Gerente del hecho pedagógico, evaluador del proceso de enseñanza-aprendizaje de los educandos; facilitador del proceso de aprendizaje,

· En el rol de orientador, corresponde al docente orientar a la familia, padres y representantes ante las necesidades educativas (nee) especiales, orientar a los alumnos en su proceso de construcción y reconstrucción permanente, potenciar al máximo el desarrollo de sus educandos, propiciar el cambio actitudinal de las comunidades y familias en cuanto a las expectativas de desarrollo e integración social de los alumnos con necesidades educativas espaciales.
- Como Promotor social e integrador, el docente especialista, coordina y coopera con el docente de aula regular, donde fundamentalmente propicia la acción pedagógica integral e integradora.
- Coordina y programa, en el ámbito del aula especial la atención educativa integral de los niños que no logran beneficiarse por completo de las estrategias planteadas dentro del aula regular, promueve en el ámbito comunitario la participación activa de los distintos actores involucrados en el hecho educativo.

- Promueve la participación civil de sus alumnos, frente a los problemas sociales que determinan su calidad de vida y limitan las posibilidades de desarrollo de sus comunidades, organiza experiencias de aprendizaje extraescolares, con el objeto de prolongar el proceso educativo más allá de los muros de la escuela y propulsa la necesidad de inculcar los más altos valores de respeto, moralidad, convivencia y solidaridad.